Datos sobre el apetito sexual masculino en Colombia

Estudios recientes de la Universidad de Medellín, sitúan a los  hombres colombianos como los más activos sexualmente, sólo superados por los mexicanos en latinoamérica

Es evidente que los hombres tienen un deseo sexual mucho más “directo”  y efectivamente se ha demostrado que los hombres se excitan más espontáneamente y tienen mayores fantasías sexuales que las mujeres. 

Para las mujeres, por mucho que les guste un hombre, tiene que haber una serie de factores que jueguen a favor para despertar la líbido femenina. Por mucha atracción física que haya o exista, si existe un historial de problemas pasados por ejemplo, la mujer no logra concentrarse en el sexo totalmente. En resumen, las mujeres necesitan de una conexión emocional para tener relaciones sexuales (siempre con excepciones y dependiendo de la persona obviamente)

Entonces a la pregunta de que si es cierto que el hombre tiene un deseo sexual bastante más fuerte que el de las mujeres colombianas está demostrado que no sólo es más fuerte sino que es más directo, mientras que el femenino está influenciado por sentimientos sumándole a factores biológicos, culturales y sociológicos.

Los datos no mienten, y según el estudio de la Universidad de Medellín, los hombres buscan tener sexo al menos una vez al día de media, mientras que las mujeres están contentas con tener relaciones sexuales como mínimo una vez cada 3  días, teniendo 2 días de descanso entre relación sexual.

Dicho estudio refleja un acuerdo tácito entre ambos sexos, y la media de relaciones sexuales entre colombianos los sitúa en unas 3 veces semanales, siendo uno de los países latinoamericanos donde con más frecuencia se practica el sexo.

Existe una brecha de edad que hace un arranque en la edad de los 40 años, donde un hombre de cada 3 insiste en tener sexo diario , pero en ese rango de edad, sólo una mujer de 10 respalda al hombre y acepta a tener sexo diariamente. 

La cosa se agrava cuando más elevamos la edad ya que con la menopausia, el caso de las mujeres se agrava considerablemente al ser sólo un 15% de las mujeres las que admiten que solo desean tener sexo una o 2 veces al mes, dato el cual solo un 1,5 % de los hombres admiten compartir.

Un dato a tener en cuenta en las relaciones entre los colombianos es el caso de los celos. Cuando un hombre colombiano da razones a su pareja para tener celos, los casos de aumento de ganas de realizar sexo por parte de ellas se incrementa considerablemente.  Sólo las colombianas que aceptan haber tenido una experiencia de celos, son tan sexualmente activas que los hombres. 

Más de un 25% de las mujeres colombianas celosas le gustaría tener sexo a diario, y se reparten de manera equitativa por estrato, nivel educativo, estado civil y edades previas a la menopausia. 

Los hombres con mayores ganas de realizar sexo se concentran más en Cali y los que menos en Medellín , bajando el porcentaje a un 35%.

Otro dato interesante a mencionar entre los colombianos es el de que  hay un foco constante entre hombres mujeriegos con hijos, un fenómeno arraigado en la niñez y en la adolescencia del sujeto. Esto es un hecho bastante curioso, ya que los hijos, sienten que la amenaza de abandono por parte de la madre es bastante nula por parte de la madre y totalmente lo contrario por parte del padre.

Este hecho psicológico es digno de estudio y de pararnos para comentar que, es algo intrínseco en la mente de los hombres colombianos el hecho de la infidelidad, ya que un 79% admite haber sido infiel a sus parejas siendo un 95% continuado en el tiempo. Cuando se le pregunta a los sujetos el porqué de dicha infidelidad, sólo un 32 % admite que es por culpa de no verse satisfecho en sus relaciones maritales con su pareja, siendo el resto los que admiten por ganas de tener mayores compañeras sexuales.

Dentro de la infidelidad, un 45% de los encuestados admiten tener varias compañeras sexuales activas simultáneas, siendo conscientes de esa relación de promiscuidad tan solo un 7% de las mujeres. 
Por lo que podemos admitir que el hombre colombiano promedio es infiel, con varias mujeres, desconociendo ellas tal hecho.