Síntomas de la impotencia sexual

Síntomas de la disfunción eréctil

La salud sexual masculina es importante para ambos sexos, por esta razón, debe conocerse su funcionamiento y sus alteraciones para así mantener la vida sexual activa y el disfrute entre las parejas. La impotencia no es un problema de salud, ya que en ningún momento pone en riesgo la vida de quien lo padece; puede acarrear algunos inconvenientes a la vida personal influyendo así en su autoestima, relaciones, emociones y caer en problemas depresivos.

Los problemas de erección se puede presentar de manera eventual o frecuente; en este caso, la frecuencia con que se presente determinará la presencia de esta alteración. La impotencia sexual es uno de los problemas sexuales que más preocupa a los hombres.

Definición de Impotencia sexual

La impotencia sexual masculina, también conocida como disfunción eréctil es la incapacidad de lograr o mantener una erección con la finalidad de tener una relación sexual placentera.

Este es un problema que se presenta de manera frecuente a cualquier edad, inclusive en edades comprendidas entre los 18 y los 20 años, pero tienen mayor incidencia en hombres entre 50  y los 80 años de edad. Debe ser tratado a tiempo para evitar que se produzcan alteraciones psicológicas como la depresión o problemas en el ámbito de la pareja, familiar, social o laboral. Situaciones como cansancio, estrés, consumo de alcohol, drogas o enfermedades pueden ser un detonante en la aparición de esta alteración y que ocasionen una disminución de la calidad de vida del que la padece.

Son múltiples las causas que dan origen a la impotencia sexual, estas van desde trastornos alimentarios, físicos y mentales que afectan la calidad de la vida sexual tanto del que la padece como de la misma pareja.

Síntomas de la impotencia sexual

Algunos de los síntomas que se encuentran en esta alteración son los siguientes:

  • Imposibilidad de tener y mantener una erección.
  • Erección Flácida
  • Pérdida de rigidez
  • Disminución de tamaño en el órgano sexual
  • Mayor tiempo para alcanzar la erección
  • Dificultades en el contacto íntimo durante la relación sexual adoptando algunas posiciones
  • Mayor concentración y esfuerzo para mantenerla
  • Menor número de erecciones matutinas

 

En los casos donde se produce una eyaculación es mucho más rápida de lo que habitualmente se produce.

  • Disminución de la presencia de vello corporal.
  • Deformación  o curvatura en el órgano genital, acompañado de dolor durante el inicio de la erección.
  • Puede presentar enfermedad vascular periférica que obstruye el paso de sangre hacia las piernas, órganos sexuales y pies.

Además de los síntomas relacionados de forma directa con la  impotencia sexual, pueden existir síntomas psicológicos entre los cuales se encuentran:

  • Ansiedad producida por la disfunción sexual y la incertidumbre de saber si podrá mantener un encuentro satisfactorio.
  • Sentimientos de frustración que pueden desencadenar cuadros depresivos por no poder tener ni mantener una erección.
  • Resentimiento y culpa por no poder satisfacer a la pareja.
  • Baja autoestima.
  • Evitar de manera constante el acto sexual por miedo a no lograr la erección.

Los síntomas físicos son capaces de desencadenar los psicológicos y viceversa, por lo que deben ser tratados a tiempo por personal médico especializado como urólogos, andrólogos, sexólogos o terapistas de pareja todos están en la capacidad de brindar el mayor apoyo al paciente que lo necesite.

Los síntomas que se presentan en esta alteración son específicos y  muy fáciles de dilucidar, es importante tener claro cuál es la sintomatología que se presenta para poner en práctica una terapéutica acorde a la sintomatología que se evidencia en el hombre que la padece.

Además de conocer cada uno de los síntomas que pueden estar presentes durante la impotencia sexual es necesario acudir al médico.

¿Cuándo es necesario visitar al médico?

Una vez que se tenga claro que existe una alteración en la vida sexual activa se debe acudir al médico especialista en el área de la urología, andrología, sexología dependiendo de los síntomas que presente los pacientes estos servirán de orientación para buscar la ayuda especializada necesaria y acorde con la clínica que presente el paciente.

Los urólogos son los especialistas encargados de tratar los órganos sexuales y reproductores masculinos. Son  la primera opción para los hombres que presentan esta disfunción. Este profesional se encargará de realizar la historia clínica y el interrogatorio en busca de antecedentes personales o familiares que puedan aclarar el origen de la sintomatología que presenta el paciente en ese momento.

Cabe destacar que precisamente en esa ocasión, debe comentar lo que siente con toda sinceridad y confianza pues la información que suministre será de gran ayuda para llegar al diagnóstico e implementar la terapéutica adecuada para resolver el problema.

Que tener en cuenta una vez que se conozcan los síntomas de la impotencia sexual: estos se mantendrán presentes por más de tres meses.

  • Mantenerse relajado y controlando el estrés para no empeorar los signos.
  • Realizarse estudios que ayuden a identificar la causa que dio origen a la impotencia sexual.
  • Acudir a consulta médica especializada para corroborar la presencia de esta disfunción sexual.
  • Cumplir con el tratamiento indicado para controlar o eliminar los síntomas de esta alteración.
  • Mantener buena comunicación con la pareja y los médicos encargados de la terapéutica a seguir.
  • Avisar de los cambios o mejoras que se vayan alcanzando una vez implementado el tratamiento con los especialistas.

Es importante Implementar cambios en el estilo de vida para evitar hábitos que influyen de forma negativa en la parte psicológica, física, orgánica y emocional del hombre que la padece como por ejemplo: dejar de fumar, eliminar el consumo de bebidas alcohólicas, drogas e incluso bebidas carbonatadas.

Se debe eliminar el sedentarismo, realizando ejercicio físico por 30 minutos al día. Además de obtener mejor calidad de vida ayudar a controlar el estrés que es uno de los principales detonantes de la aparición de la impotencia sexual.

La valoración médica y la realización de estudios complementarios en los casos que se requiera es de vital importancia para el diagnóstico y tratamiento del paciente. Se debe acudir al médico de ser necesario, solo así se podrá controlar todo tipo de afección.

 

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